¿Qué es la tricotilomanía?
La tricotilomanía es una condición en la que una persona siente un impulso recurrente de arrancarse el cabello, cejas, pestañas u otro vello corporal.
Puede aparecer como una respuesta relacionada con emociones como:
- Estrés
- Ansiedad
- Tensión
- Aburrimiento
- Sensación de incomodidad interna
Muchas veces la persona no lo hace porque «quiere», sino porque su cerebro encuentra en esa acción una forma de liberar tensión o buscar una sensación determinada.
¿Por qué se habla de ella en relación con el autismo?
Algunas investigaciones han observado que algunas personas autistas pueden tener tricotilomanía y que el arrancamiento del cabello puede compartir ciertas características con algunas conductas repetitivas que se observan en personas autistas.
Por ejemplo:
Algunas personas autistas utilizan movimientos repetitivos, conocidos como stimming, como una forma de regular emociones, energía o estímulos.
De manera similar, algunas personas con tricotilomanía pueden experimentar esta conducta como una forma de manejar sensaciones internas difíciles.
Pero es importante diferenciarlas:
No todo stimming es tricotilomanía.
Y la tricotilomanía no es una señal automática de autismo.
Entonces, ¿qué debemos entender?
Que una conducta por sí sola no define quién es una persona.
Una persona puede tener tricotilomanía y no ser autista.
Una persona autista puede tener tricotilomanía o no tenerla.
Cada historia es diferente.
¿Cómo puede verse?
Algunas personas pueden:
- Tocarse constantemente el cabello.
- Buscar ciertos cabellos con una textura específica.
- Sentir tensión antes de arrancarlo.
- Sentir alivio momentáneo después.
- Hacerlo sin darse cuenta mientras realizan otra actividad.
Puede convertirse en una experiencia difícil cuando genera dolor, pérdida de cabello, culpa o afecta la vida diaria.
¿Cómo actuar desde la empatía?
En lugar de juzgar con frases como: «¿Por qué no simplemente paras?» Podemos preguntarnos: «¿Qué está necesitando esta persona en este momento?»

